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¿Por qué es necesario balancear nuestro trabajo y la familia?

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Desde hace un tiempo quiero hablarles sobre el equilibrio que debemos encontrar entre el trabajo y la familia. Hace unos días, un paciente me estaba hablando de lo complicado que era desligarse de su celular por su trabajo.

Leer un correo electrónico, un mensaje de texto o WhatsApp después de finalizado su horario laboral, no le parecía en el instante un gran problema. Hasta que su esposa le llamó la atención más tarde en su intimidad; porque había preferido contestar estos que escuchar cómo su hijo le hablaba de sus anécdotas de la tarde.

Este no es un escenario extraño en nuestra nueva cotidianidad. La imposibilidad de no saber cómo desconectarse del trabajo, afecta negativamente la calidad de padres o madres que somos. Y es que nuestro deseo por triunfar profesionalmente, o la exigencia que nos imponemos por elevar los ingresos familiares; estas son cargas de las cuales no se puede desentender con facilidad.

¿Por qué balancear el trabajo y la familia?

Sin embargo, te lo digo sin rodeos, sobre todo a tan poco de acabar este año 2021; estar disponible las 24 horas del día para tu trabajo; ya sea por miedo a que te despidan, a no rendir lo suficiente o cualquier otra excusa en la que estés pensado ahora, es nocivo para el bienestar de tu familia.

La escapatoria más evidente es la de encontrar el equilibrio entre tu trabajo y la familia; puesto que es este tipo de equilibrio el que te llevará a una mejor condición física, mental, sentimental y sí, profesional. Pero balancear estas dos partes de tu vida no significará lo mismo para ti, que para otra persona. Te aconsejo que comiences a analizar cómo te sientes con este tema, para interiorizar los cambios que necesitas desde este momento.

El daño en números

Una forma muy fácil y objetiva de percibir los daños que ese desbalance entre el trabajo y la familia provoca en nuestra comunidad cristiana, es analizando diversas estadísticas. Pew Research Center por ejemplo, realizó varias encuestas en dónde se exploraba más de esta problemática.

En una de estas se les preguntaba a los padres trabajadores qué cómo había afectado su carrera el equilibrio entre el trabajo y la familia. De estos un 27% dijo que ser padre o madre trabajador/a les había dificultado avanzar en su oficio o carrera, mientras que un 38% aseguraron que ser padres o madres trabajadores les había dificultado ser buenos roles parentales.

En ambos casos, las mujeres eran más propensas a expresar su descontento. Ellas experimentaban un mayor número de interrupciones en sus carreras profesionales relacionadas con su familia. Incluso su tiempo libre del trabajo solía estar muy invertido a la familia. La reducción de horas de su trabajo para dedicarse a la familia era otro componente muy repetido. Lo cual evidencia una importante brecha de género en esta perspectiva.

Sea cual sea tu caso, quiero darte a conocer cómo los extremos no son buenos desde donde se les observe. Por el contrario, sí ocurre que el equilibrio, organizar mejor los horarios, y priorizar aquellos factores más importantes en la vida, son las respuestas más asertivas que podrás practicar.

¿Cuán importante es encontrar el equilibrio entre el trabajo y la familia?

Mucho. Es muy importante que como padre o madre trabajadores encuentren un punto de equilibrio que sea beneficioso para todos los integrantes de la familia. La familia es el núcleo más sagrado en el mundo, y por lo tanto la desunión no puede existir en esta. “Y, si una familia está dividida contra sí misma, esa familia no puede mantenerse en pie. (Marcos 3:25)”.

Tener una madre que desatiende a sus hijas por su trabajo, o un padre que imita lo mismo, será el origen de cientos de problemas; que solo se agravarán como una bola de nieve. La falta de compromiso por detectar esta clase de disyuntivas generará desconfianzas, tensiones y posibles peleas. Asimismo, el criticarse mutuamente sobre quién ha sacrificado más de su tiempo libre o éxitos profesionales; o hasta quién es el peor padre o la peor madre, no sirve de nada.

Recuerda que un matrimonio está conformado por dos personas que trabajan en equipo para la crianza de sus hijos/as. En un matrimonio no existen “tus errores”, son “nuestros errores”; y se debe trabajar en ellos, llegando así a los acuerdos correctos según las circunstancias vividas.

Además, ten presente que cuando se está cansado, estresado y agotado, eso afectará tanto la calidad del tiempo que pases con tus hijos/as, como con tu esposo/a. También afectará la calidad del trabajo que desarrolles. Todo está conectado entre sí.

Claves para concentrarte en el cambio

Las distintas generaciones han observado desde una visión diferente la relación del trabajo y la familia Puede que tus padres considerasen que la vida laboral era una prioridad; y puede que tú consideres que la vida familiar lo es, pero temes no proveer los suficiente económicamente o no satisfacer tus propias metas profesionales.

El mundo ha evolucionado, los conceptos se han modernizado; y de tu parte queda el cambiar esos pequeños pasos en falsos que estás dando. Estas son algunas claves para encontrar el equilibrio del que te estoy hablando:

Identifica qué importa más en tu vida y encuentra soluciones

Tómate unos minutos u horas en analizar quiénes son las personas más importantes en tu vida y por qué son importantes para ti. En este orden de ideas, la familia quedará en un puesto prioritario. Como padre o madre estás en el deber moral y legal de protegerlos. Supón que tendrían hoy en la noche un maratón de películas, ¿qué pasa si tu jefe quiere que te quedes hasta tarde para terminar un determinado proyecto?

Busca una solución. Una alternativa.

No se trata de resignarte a llegar todas las noches tarde y no poder dar las Buenas Noches o leerle la Biblia a tu pequeño; no obstante, tampoco se trata de no entregar el proyecto a tiempo. Sino de buscar una mejor solución, como llegar más temprano al siguiente día o buscar una alternativa para terminar antes de la fecha límite.

Tu bienestar es una prioridad

Algunas veces deseamos multiplicarnos para ser todo eso que queremos ser en nuestro mundo ideal. Queremos ser padres/madres perfectos, amigos/as incondicionales, trabajadores responsables, miembros de la comunidad colaborativos, etc.

Pero ¿te has detenido un momento a pensar en cómo te sientes tú como ser humano? Trabajar duro a corto plazo y ver esos resultados a corto plazo te dará toda la adrenalina que crees quieres. Aun así, a largo plazo las consecuencias no podrán ser subestimadas en tu salud, tampoco en tu familia.

Detente cuando sientas que es demasiado para ti. Busca soluciones, pero tampoco exageres con tus posibilidades. Tu salud mental es fundamental para ser todo lo que quieras ser de corazón. Si te sientes cansado, solo o hambriento no podrás ser la persona que tanto deseas ser, no funcionamos así.

Reconsidera lo que es normal

Bastante hemos hablado de lo que nosotros podemos hacer por el trabajo y la familia. Pero eso no quiere decir que un sin número de normas tácitas en el mundo laboral son trampas diseñadas para atribuir cargas injustas a los trabajadores.

Cuestiona todo, y encuentra una explicación lógica, legal y justa ante las exigencias que te impone tu trabajo. Los empresarios y jefes en general deben asegurarse de fomentar actitudes saludables en sus ambientes laborales. Millones de estadounidenses no trabajan con garantías de baja familiar remunerada o baja por enfermedad. Algunos trabajadores dejan de disfrutar de algunos días de sus vacaciones. ¿Eso es normal o correcto para ti?

 

¿Estás reconsiderando cómo eres capaz de replantearte estos puntos para este 2022? Si necesitas ayuda u orientación no dudes en llamar al 407 618 0212.


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