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¿Qué es la adicción sexual y cómo reconocerla?

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Las adicciones son enemigos invisibles capaces de destruir todo a su paso. Matrimonios, familias, trabajos y el patrimonio de toda una vida en cuestión de meses. Y aunque muchas veces se asocie al término adicto con la adicción a sustancias como el alcohol, drogas o los juegos al azar, la adicción sexual es una de las más peligrosas.

He perdido la cuenta de los hogares derrumbados por la adicción sexual, un terrible mal que coloca en riesgo espiritual y físico a la pareja. No solo se viola los principios de una unión sagrada como lo es el matrimonio, sino que expone al otro cónyuge a diversas enfermedades de índole sexual.

En un mundo sobresexualizado, es cada vez más complicado encontrar los límites entre lo que es adecuado y lo que no lo es. La línea que ha sido dibujada por nuestro Dios para practicar al sexo como un encuentro de profundo amor y confianza, se va desdibujando al pasar de los años.

Como muestra, del 3% al 6% de los estadounidenses tienen adicción sexual, de acuerdo al Dr. Patrick Carnes en su libro Don’t Call It Love: Recovery From Sexual Addiction. Entonces ¿cómo detectar a un adicto sexual antes de que sea demasiado tarde? Sobre ello quiero hablarte a continuación.

¿Qué es la adicción?

Como había explicado primeramente, las adicciones vienen en muchas formas. Pero ¿por qué o qué son estas específicamente? La manera más sencilla de explicar qué son las adicciones es como atracciones patológicas hacia cualquier lugar, cosa o hasta persona.

Ellas en realidad son intentos inconscientes de hallar algo que está fuera de nosotros. Algo que creemos necesitar para sentirnos completos.  Es por eso que si le preguntas a cualquier adicto por qué abusa de algo, te dirá que lo hace para relajarse, para escapar de la realidad, para olvidar, etc.

Las raíces de las adicciones son tan profundas que pueden encontrarse como una tendencia en las familias. Incluso uno de los factores que pueden ser mencionados, es la predisposición genética, también la crianza es uno de ellos.

Sin embargo, debes entender que el Señor no desea que seas un adicto para toda tu vida. Nadie nace para una vida de sufrimiento, pero sí se tratará de un desafío personal que deberás enfrentar.

Entendiendo el ciclo de la adicción

Una buena lectura para comprender el ciclo de la adicción sexual es Relationship Sabotage: Unconscious Factors That Destroy Couples, Marriages, and Families del terapista William J. Matta. En esta lectura podrás conocer de cuál forma va avanzando poco a poco una adicción. Estas son sus etapas:

Primera etapa: Uso

La primera etapa de la adicción es cuando las personas comienzan a abusar de una sustancia o comportamiento. Un alcohólico lo hará del licor, un adicto sexual del sexo. En la familia pueden darse cuenta de este comportamiento, menos el adicto que asegurará que se está exagerando la preocupación.

Segunda etapa: El pago

Para la segunda etapa los adictos obtendrán un tipo de recompensa por el consumo o práctica de la adicción. Ya sea una sensación de relajación, euforia, paz o excitación.

Tercera etapa: Consecuencias negativas

Por más bien que sienta una adicción, ese placer será algo momentáneo y de corta duración, porque una vez atravesado vendrán las consecuencias negativas. Sobre eso la negación es uno de los mecanismos más poderosos en los adictos, según ellos no existen consecuencias malas para su cuerpo y alma.

La justificación y minimización de sus actos, podrían ser también mecanismos que aparecerán. Porque para un adicto, la adicción es solo un medio para obtener algo, o se cree controlarlo.

Cuarta etapa: Sentimientos negativos

Vergüenza, culpa, miedo o ira son algunos de los sentimientos más comunes que he visto en mis pacientes adictos en esta cuarta etapa. Puede que se manifiesten de forma consciente o inconsciente, pero sea como sea, la persona sufre, y de no recibir ayuda por parte de sus seres queridos volverá a repetir el ciclo una y otra vez.

La pesadilla de la adicción sexual

La adicción sexual consiste en la compulsión a practicar actos sexuales, ya sea en solitario o con alguien más. Hay muchas formas en las que la adicción sexual puede manifestarse, una más dañina que la otra.

Por ejemplo, hay quienes son adictos a masturbarse compulsivamente, o quienes ven pornografía sin importar la hora o lugar donde estén. También sufren de adicción sexual quienes tienen sexo compulsivo con prostitutas o con múltiples parejas desconocidas.

No tengo que ahondar en cómo estos comportamientos pueden destruir un matrimonio. Pero en lo que sí lo tengo que hacer es en cómo esta adicción en específico puede contaminar a un individuo en silencio por años.

Como esposo/a quizás tardes meses en detectar que tu pareja es adicta a la pornografía, porque usualmente parte de estas adicciones consisten en ser escondidas del resto.

Cómo reconocer señales de adicción sexual

Los comportamientos sexuales compulsivos son un riesgo para el adicto así como su alrededor, por lo que podrían mostrar señales como:

  • Incapacidad para detener el comportamiento, en cambio excusarse sobre ello.
  • No conformarse con una vida sexual monógama o sexo convencional.
  • Tendencia a sexualizar a otras personas y situaciones que no son sexuales.
  • Gasto de grandes cantidades de dinero para buscar continuar con la actividad.
  • Sentimientos de euforia desmedida al entrar en contacto con el estímulo.
  • Necesidad de aumentar el peligro o gravedad del comportamiento sexual.

Necesidades inconscientes que manejan la adicción sexual

Según mi experiencia profesional detrás de cada adicción hay una historia con similitudes entre sí. En el caso de los adictos sexuales se repite lo mismo. Muchos de ellos han sufrido de algún tipo de experiencia traumática en su infancia o adolescencia, y por ende requieren “sentir poder en su adultez”.

El sentimiento de impotencia en estos casos es muy fuerte, por lo que tratan con desespero de encontrar “poder” en el sexo. Es por eso que puede que una víctima de abuso sexual termine siendo promiscua, porque sentirá que en el escoger con cuantas personas acostarse, como quiera, será una manifestación de “poder”.

La adicción sexual es una consecuencia de una necesidad que necesita ser satisfecha. ¿Cuál? Eso dependerá de la historia de tu vida.

Últimas palabras

El poder que los adictos creen obtener con el sexo es uno falso y efímero. Falso, porque el sexo no es una herramienta para someter y demostrar cuanto valor o fuerza se tiene. Efímero, porque así como se consigue con facilidad, con facilidad vendrá el remordimiento y la culpa.

La respuesta está en Dios, y cómo Él puede guiarte a detectar lo que está mal en ti, y sanarte. ¿Necesitas ayuda o tienen alguna duda? Puedo apoyarte en la sección de comentarios, tendrás en mí siempre una mano amiga.


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