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Enseñar la Palabra de Dios de una manera divertida

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Para enseñar la Palabra de Dios a nuestros niños debemos hacerlo desde el

¿Qué es la Palabra de Dios?

La Palabra de Dios es el pan de vida del creyente.

En Mateo 4:4 Jesús dijo: “Escrito está: ‘No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios’”.

La Palabra de Dios no es solo nuestra leche espiritual, sino también nuestro pan espiritual. Es también el alimento espiritual de nuestra vida.

Comer la Palabra del Señor todos los días nunca puede graduarse, al igual que comer carne todos los días nunca puede graduarse. Incluso el Señor Jesús vivió como hombre mientras estuvo en la tierra y aceptó la palabra de Dios como su alimento.

Entonces, no importa cuánto crezcamos en la vida divina como creyentes, todavía necesitamos ser alimentados por la palabra de Dios todos los días para convertirnos en cristianos sanos y normales.

En 2 Timoteo 3:16-17 dice: “Toda la Escritura es dada por el aliento de Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea cabal, enteramente equipado para toda buena obra”.

La Palabra de Dios hace sanos a los creyentes, los equipa para ser pueblo de Dios y los prepara para toda buena obra.

Entonces enseñar la Palabra de Dios es sencillo cuando seguimos estos consejos.

Consejos para enseñar la Palabra de Dios de manera divertida

¡Enseñar la Biblia a los niños y desde que son pequeños es todo un tesoro!

Lo que los niños aprenden es difícil de olvidar cuando crecen, por lo que la Biblia debe ser algo que los niños reciten con frecuencia.

Pueden pensar en cualquier cosa, así que si queremos que sigan recitando las Escrituras, usar su imaginación es una buena estrategia.

Te dejamos algunos tips que sin duda te ayudarán mucho

Genera expectativa antes de enseñar la Biblia a los niños

Dile con palabras conmovedoras y sea muy expresivo sobre lo que está tratando de decirles, deje volar su imaginación, esto mantendrá tu atención cuando vaya a enseñarles un verso.

Lenguaje verbal

Para enseñar la Palabra de Dios a los niños, nada como el lenguaje verbal que empleamos a diario.

Cuando enseñes la Biblia a los niños, no uses palabras elaboradas, un lenguaje simple con escrituras fáciles de entender siempre es mejor. Si es necesario, explica las escrituras o enseñanzas, y recuerda la traducción de la Biblia en tu idioma actual, te ayudará mucho.

Lenguaje no verbal

¡Los niños imaginan todo! Usa tus expresiones para ayudarlos a imaginar. Te dejo unos ejemplos:

  • Brazos que abras mucho para expresar algo grande
  • Ojos grandes y expresivos cuando hablas de algo extraordinario
  • El uso de dedos para referirte a algo muy pequeño o diminuto
  • Que abraces para mostrar el amor de Jesús

Te podría dejar mil ejemplos más, pero la idea es que adaptes tu lenguaje no verbal a lo que enseñas a tus hijos.

Acompáñala de una Analogía

Al enseñar la Palabra de Dios, las analogías serán tu amiga.

Usando ejemplos claros de la vida cotidiana, pueden visualizar mejor las escrituras, sin olvidar que es importante que puedan interiorizar las escrituras y ponerlas en práctica para siempre, no solo memorizarlas.

Sí, ¿por qué no empezar a enseñar ahora? Las edades de nuestros hijos no importan, considere estos consejos.

  • Tiempo y lugar adecuado: Sugiera y trabaje con su hijo para elegir dónde, cuándo y cuántos días de la semana leerán la Biblia. Es importante mantener las cosas constantes e involucrar a su hijo en la elección de cuándo y dónde. Haz de este un momento ameno, único, cómodo y divertido.
  • Atrévete a llevar a tu hijo a un viaje emocional mientras lees: añade tus movimientos corporales, gestos de sorpresa e imaginación con la ayuda de la modulación de tu voz para que te siga con la mirada.
  • Ten la Biblia a la mano: No es lo mismo Biblias físicas que aplicaciones bíblicas digitales, ambas abundan, pero debemos evitar a toda costa las posibles distracciones de la lectura en nuestros smartphones cuando estamos con nuestra familia. Imagine a sus hijos acostados en la cama o en la sala leyendo la Biblia una noche mientras se acurrucan en su regazo, escuchando y viendo la Palabra de Dios.
  • Identifica la compresión de tu hijo: Dependiendo de la edad de su hijo, sabrá cuántas palabras necesita escuchar para comprender la Palabra de Dios en fragmentos pequeños. Recuerda que todo niño es como una esponja que absorbe todo lo que dices y haces.

Educación acorde a la edad

Al enseñar la Palabra de Dios lo adaptas según la edad.

Si tienes un bebé en casa, puedes decirle en frases cortas, «Jesús te ama«, cuando lo bañes o lo cambies, poniendo tu mano sobre su pecho (donde está su corazón) mientras lo dices, y mira dentro de él. Ve a los ojos con amor y repetir esta gran verdad.

Si tienes niños de otras edades, canta la biblia y pon la palabra de Dios en sus mentes y cuerpos, «Cristo me amó, Cristo me amó, Cristo me amó, la Biblia lo dice». Dios mío tu nombre proclamaré por siempre te cantaré Señor, Señor mi Dios…»

En Lenguaje Sencillo: Comunica lo que dice la Biblia en un lenguaje sencillo, directo, sin dudar de tu comprensión como adulto, y consulta otras versiones para explicárselo a tus hijos. Utilice ejemplos de situaciones reales que puedan imaginar.

Finalmente, leamos juntos una Biblia centrada en Cristo cuyo nombre resuena en todas partes. Por lo general, leemos cada historia a través de nuestros propios ojos y rápidamente tratamos de identificarnos con los personajes o protagonistas del texto, pero a menudo no alcanzamos a los villanos de la historia porque no reconocemos nuestras propias debilidades rápidamente.

Recordemos cada día su sacrificio, muerte y resurrección, sabiendo que cuando leemos y enseñamos la palabra de Dios a nuestros hijos, hemos recibido lo mejor y suficiente a través de su muerte en la cruz.

Quién dijo que enseñar la Palabra de Dios era aburrido. Es la Verdad, la conexión y a los pequeños los podemos educar de manera fácil. Si tienes problemas en conseguirlo, me puedes llamar, junto con mi equipo te podemos ayudar.


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