{"id":4394,"date":"2020-11-14T07:53:20","date_gmt":"2020-11-14T07:53:20","guid":{"rendered":"https:\/\/drduany.org\/?p=4394"},"modified":"2020-11-14T07:53:20","modified_gmt":"2020-11-14T07:53:20","slug":"aprendiendo-a-amar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/drduany.org\/es\/aprendiendo-a-amar\/","title":{"rendered":"Aprendiendo a amar"},"content":{"rendered":"<p>Yo pensaba que sab\u00eda amar. Estaba casado con mi hermosa esposa, Zoraida, y estaba listo para hacerla feliz por el resto de su vida. Ten\u00eda la confianza de que haber crecido en un hogar Adventista era m\u00e1s que suficiente para hacer de m\u00ed un buen esposo.<\/p>\n<p>Sin embargo, cuando la Luna de miel lleg\u00f3 a su fin, empec\u00e9 a ver todas las imperfecciones de mi esposa y de repente empec\u00e9 a maltratarla de formas en las que nunca pens\u00e9 que lo har\u00eda. Las buenas conductas que quer\u00eda practicar con ella, no las pon\u00eda en pr\u00e1ctica, y las malas conductas que nunca pens\u00e9 que mostrar\u00eda, las mostr\u00e9. Tuve el mismo problema que Pablo describe en Romanos 7:19, \u201cporque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l era el problema? La respuesta que normalmente usamos para este asunto es que somos pecadores y que tenemos una naturaleza pecaminosa, lo cual es correcto, pero no era una excusa que yo pod\u00eda usar para justificar mi comportamiento negativo. Otro aspecto consist\u00eda en que no sabemos c\u00f3mo amar. Pero \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda decir que no sab\u00eda c\u00f3mo amar si hab\u00eda estado enamorado casi toda mi vida? No es lo mismo decir que estamos enamorados a que sabemos c\u00f3mo amar. Me refiero al amor \u00c1gape. Ese amor divino que es sacrificado e incondicional. El amor descrito en la Biblia en 1 Corintios 13, que no est\u00e1 gobernado por una emoci\u00f3n, sino por un principio.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 yo no sab\u00eda c\u00f3mo amar? No lo sab\u00eda porque la forma en la que yo demostraba amor estaba conectada con mi falta de crecimiento emocional. Mi crecimiento biol\u00f3gico no era proporcional a mi crecimiento emocional. En otras palabras, yo pod\u00eda tener 50 a\u00f1os, pero todav\u00eda me comportaba como un ni\u00f1o emocionalmente hablando.<\/p>\n<p>La Neurociencia generalmente divide la mente en dos dimensiones: la mente consciente y la subconsciente. La primera, es aquella que est\u00e1 a cargo de tu memoria a corto plazo, todo lo que tienes en el presente. La segunda, es la que comanda tus acciones involuntarias, pensamientos autom\u00e1ticos, emociones, sue\u00f1os, intuici\u00f3n e impulsos. Lo importante acerca de estos conceptos es que, de acuerdo con la literatura psicol\u00f3gica, la mente subconsciente es la que dirige tu vida. De hecho, 90 por ciento de todas las decisiones que tomas diariamente vienen de tu mente subconsciente.<\/p>\n<p>Nuestra mente subconsciente lleva a cabo ciertas acciones antes de que podamos pensarlas de forma consciente, y, por lo tanto, impactan nuestro libre albedr\u00edo. Estas \u201cpeque\u00f1as voces\u201d no son m\u00e1s que meros pensamientos que emergen autom\u00e1ticamente en nuestras mentes. Ellos son parte de un libreto de vida interno que nos dice a d\u00f3nde ir y qu\u00e9 hacer. Este libreto determina la forma en la que interpretamos el mundo y nuestra forma b\u00e1sica de ser. Inconscientemente, hemos ido desarrollando un libreto de vida desde la infancia. Estuvimos bajo la influencia de nuestras figuras de apego, especialmente nuestros padres o las personas m\u00e1s cercanas a nosotros y ahora estamos casi obligados a representar a estos individuos en nuestras vidas. Esto explicaba perfectamente la raz\u00f3n por la cual yo estaba comport\u00e1ndome de mala manera con mi esposa, en formas que her\u00edan sus sentimientos. Mi vida era guiada por el gui\u00f3n de vida que hab\u00eda recibido de mis padres.<\/p>\n<p>Un gui\u00f3n de vida es la programaci\u00f3n mental que afecta nuestras vidas. Nos da el lenguaje que queremos utilizar y las acciones que vamos a llevar a cabo. No es f\u00e1cil estar totalmente consciente del libreto de vida que se sigue, pero buscar responder las preguntas complicadas sobre nuestra existencia marca la diferencia entre conformarse con la corriente del \u201cesto es lo que hay\u201d y el verdadero seguimiento del camino a un coraz\u00f3n sano. Hoy en d\u00eda, todos vivimos un gui\u00f3n de vida influenciado por alguien de nuestro pasado. Esta es la raz\u00f3n principal por la que necesitamos aprender a amar. Estamos reviviendo la misma din\u00e1mica emocional que ten\u00edamos en nuestras familias y si nuestros padres no tuvieron la intenci\u00f3n de ense\u00f1arnos c\u00f3mo amar, probablemente tendremos dificultades para demostrar nuestro amor a otras personas.<\/p>\n<p>Todos vivimos el amor de una forma limitada hasta que aprendemos c\u00f3mo transformar nuestras vidas y, el hecho de que alguien no ame puede deberse a la falta de conocimiento sobre el amor. Si quisi\u00e9ramos aprender sobre autos, sin duda lo har\u00edamos a trav\u00e9s de un estudio diligente sobre los mismos. Si quisi\u00e9ramos ser chefs, seguramente aprender\u00edamos las artes culinarias e incluso tratar\u00edamos de tomar unas clases de cocina. Sin embargo, dif\u00edcilmente nos parecer\u00e1 obvio que, si queremos dar y recibir amor, deber\u00edamos dedicar, aunque sea un poco m\u00e1s de tiempo, como el mec\u00e1nico o el chef, a estudiar y aprender a amar. Ning\u00fan mec\u00e1nico o cocinero creer\u00eda jam\u00e1s que el mero hecho de solo querer obtener conocimiento en estos temas los har\u00e1 expertos. Lo mismo sucede con el amor. Es necesario aprender a amar y ser amado.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo aprendemos a amar? Primero, necesitamos aprender la autoconsciencia. No podemos cambiar lo que no conocemos. Necesitamos encontrar, con la ayuda del Esp\u00edritu Santo, las imperfecciones que tenemos en nuestras vidas que nos alejan de Dios y de los dem\u00e1s. En mi caso, si yo quer\u00eda aprender c\u00f3mo amar a Zoraida, necesitaba tomar consciencia de que yo no estaba manejando mi enojo de forma correcta. Necesitaba entender los recuerdos o las experiencias que ten\u00eda en mi mente subconsciente que no me permit\u00edan expresar mi enojo en una forma santa. Los primeros dos cap\u00edtulos del libro \u201c<em>Amar se aprende\u201d<\/em>presentan este tema y proveen ejercicios pr\u00e1cticos para ayudar a los lectores a darle sentido a su pasado y cambiar su comportamiento en el presente.<\/p>\n<p>Segundo, necesitamos aumentar nuestra inteligencia emocional. \u00bfC\u00f3mo crecer en esta \u00e1rea? Reflexionando sobre nuestras emociones y poni\u00e9ndoles el nombre que les corresponde. Practica empatizar contigo mismo(a) y con los dem\u00e1s. Conoce los factores que te estresan. S\u00e9 resiliente. Practica responder en lugar de reaccionar. Aumentar la inteligencia emocional es un proceso de toda la vida, as\u00ed que no te rindas.<\/p>\n<p>Tercero, necesitamos renovar nuestras mentes. La transformaci\u00f3n de las mentes es el trabajo del Esp\u00edritu Santo. Al final, la tarea m\u00e1s importante que tenemos como seres humanos es aprender c\u00f3mo amar a Dios y a los dem\u00e1s. El Ap\u00f3stol Pablo dijo: \u201cNo os conform\u00e9is a este siglo, sino transformaos por medio de la renovaci\u00f3n de vuestro entendimiento, para que comprob\u00e9is cu\u00e1l sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta\u201d (Romanos 12:2).<\/p>\n<p>Queremos desafiar a nuestras familias a aprender c\u00f3mo amar y ser amados. Conduciremos seminarios en iglesias, escuela y organizaciones. Proveeremos recursos para todo aquel que quiere aprender a amar. Queremos invitarte a formar parte de esta iniciativa.<\/p>\n<p>Dios te bendiga<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yo pensaba que sab\u00eda amar. Estaba casado con mi hermosa esposa, Zoraida, y estaba listo para hacerla feliz por el resto de su vida. Ten\u00eda la confianza de que haber crecido en un hogar Adventista era m\u00e1s que suficiente para hacer de m\u00ed un buen esposo. Sin embargo, cuando la Luna de miel lleg\u00f3 a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4312,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0},"categories":[221],"tags":[],"yst_prominent_words":[5496,5495,5493,5491,543,5494,547,5492,5490,5497,74,5489,5485,220,219,205,541,554,557,540],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/drduany.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4394"}],"collection":[{"href":"https:\/\/drduany.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/drduany.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/drduany.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/drduany.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4394"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/drduany.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4394\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17460,"href":"https:\/\/drduany.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4394\/revisions\/17460"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/drduany.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4312"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/drduany.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4394"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/drduany.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4394"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/drduany.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4394"},{"taxonomy":"yst_prominent_words","embeddable":true,"href":"https:\/\/drduany.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/yst_prominent_words?post=4394"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}