{"id":15041,"date":"2020-09-20T23:55:09","date_gmt":"2020-09-20T23:55:09","guid":{"rendered":"https:\/\/drduany.org\/?p=15041"},"modified":"2020-09-22T15:32:35","modified_gmt":"2020-09-22T15:32:35","slug":"enfermedad-mental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/drduany.org\/es\/enfermedad-mental\/","title":{"rendered":"La enfermedad mental: un enemigo invisible"},"content":{"rendered":"<p>Unos a\u00f1os atr\u00e1s, cuando regresaba de Tennessee del viaje de graduaci\u00f3n de mi hija Jasmin, el carro de Samuel, mi hijo menor, ven\u00eda con un ruido en uno de los neum\u00e1ticos. Ese ruido hab\u00eda estado ya por varias semanas, y \u00e9l alud\u00eda que el ruido proven\u00eda de uno de los guardafangos que estaba medio suelto. Samuel lo trataba de ajustar un poco, y entonces el ruido se reduc\u00eda un poco.<\/p>\n<p>Est\u00e1bamos regresando a Miami, y eran alrededor de las 10:00 PM de ese domingo de graduaci\u00f3n. Corr\u00edamos por la ruta des\u00e9rtica de la I75, cuando, de momento, escuchamos un ruido agudo: uno de los neum\u00e1ticos traseros del auto se hab\u00eda ponchado.<\/p>\n<p>R\u00e1pidamente logr\u00e9 arrimar el carro a la orilla y, para mi sorpresa, descubrimos que el guardafangos que pens\u00e1bamos no era problema.<\/p>\n<p>Cuando quitamos la rueda para poner la de repuesto, fue cuando realmente entendimos cual era el origen del ruido: el neum\u00e1tico trasero estaba da\u00f1ado, y nosotros no lo sab\u00edamos. Por un lado, se ve\u00eda muy bien. Es m\u00e1s; hac\u00eda un a\u00f1o que yo le hab\u00eda puesto cuatro neum\u00e1ticos nuevos al carro pero, como el problema estaba en un \u00e1rea no visible, fue entonces cuando vimos el neum\u00e1tico explotado. Hab\u00edamos estado corriendo con una bomba de tiempo, pensando que el ruido que escuch\u00e1bamos venia de otra fuente.<\/p>\n<p>El problema que yo tuve con mi neum\u00e1tico es un ejemplo de muchos que tiene el ser humano. Conflictos que son una bomba de tiempo, porque no estamos conscientes de la magnitud de la situaci\u00f3n: a menos que descubra y conozca la fuente, usted no podr\u00e1 estar a salvo de las repercusiones de ese problema.<\/p>\n<h2>La enfermedad mental es un enemigo invisible<\/h2>\n<p>Hoy les quiero hablar de algo que est\u00e1 haciendo ruido en nuestra sociedad, y muchos no saben de d\u00f3nde viene ese sonido, ni como atender ese problema. A este ruido yo le he llamado <em>la enfermedad invisible<\/em>. Invisible, porque no se habla de ella, y no se ve a simple vista.<\/p>\n<p>Hay un estigma alrededor de esta enfermedad, que ha llevado a muchos a esconder su cabeza, como un avestruz en la arena y, si no se atiende el problema, tampoco sabremos c\u00f3mo lidiar con el mismo. Les estoy hablando de las enfermedades mentales: esta semana estaremos tratando en nuestro blog sobre crisis, salud mental y Cristo. Mi objetivo con el blog de esta semana, es que usted pueda crear conciencia sobre estas enfermedades, y reciba herramientas pr\u00e1cticas para atender la enfermedad invisible en su comunidad.<\/p>\n<p>Recientemente se ha hecho m\u00e1s conciencia en nuestra sociedad, sobre la importancia de ayudar a las personas que sufren de enfermedades mentales. Muchos est\u00e1n abogando por esta condici\u00f3n, especialmente los autores <a href=\"https:\/\/www.amazon.com\/Invisible-Plague-Mental-Illness-Present\/dp\/0813542073\">Fuller Torrey y Judy Miller, en su libro \u201c<em>La Plaga Invisible<\/em>\u201d<\/a>. Ellos dicen lo siguiente:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cImagine una epidemia que no mata r\u00e1pidamente a un gran porcentaje de los afectados, sino que lentamente mata al 15% por suicidio. Imag\u00ednese una epidemia tan insidiosa e insinuante que, dos siglos despu\u00e9s de haber comenzado, apenas se nota, mezclada en el tejido de la vida de las personas, que unas cuantas personas inteligentes incluso niegan que la enfermedad existe. Imaginemos una epidemia que afecta a m\u00e1s de 4 millones de estadounidenses, la mayor\u00eda de ellos en la flor de la vida, y que seguir\u00e1 afectando a m\u00e1s de uno de cada cien personas nacidas, pero que no es reconocido como un problema de salud p\u00fablica importante y es ignorado en gran medida por los funcionarios que supervisan la salud de la naci\u00f3n. Esta es la epidemia de las enfermedades mentales.\u201d (P\u00e1gs. 2-3)<\/p><\/blockquote>\n<p>Esto fue escrito en el a\u00f1o 2001. Si ellos vieron las enfermedades mentales como una epidemia social en aumento en este pa\u00eds en aquel momento, ahora esta crisis tiene proporciones astron\u00f3micas. Usted no tiene idea de las estad\u00edsticas que tenemos hoy en d\u00eda. El problema es que, si esta plaga est\u00e1 en aumento en la sociedad, esto mismo incrementar\u00e1 en nuestros c\u00edrculos religiosos.<\/p>\n<p>La iglesia es el primer lugar donde llegan las personas con problemas en busca de refugio pero, cuando llegan a ella, muchas veces los l\u00edderes de la misma no saben lidiar con esos problemas, por los estigmas que existen y la falta de informaci\u00f3n que hay sobre este tema.<\/p>\n<h2>Estad\u00edsticas sobre las enfermedad mental<\/h2>\n<p>Veamos algunas estad\u00edsticas:<\/p>\n<ul>\n<li>Todos los a\u00f1os, 1 de 5 personas en Am\u00e9rica, sufre de una enfermedad mental (<a href=\"https:\/\/www.nami.org\/mhstats\">NAMI<\/a>).<\/li>\n<li>Entre un 15-25% de la poblaci\u00f3n, sufrir\u00e1 de alguna enfermedad mental en alg\u00fan momento de su vida.<\/li>\n<li>59% de los pastores han aconsejado a alguna persona que en alg\u00fan momento ha experimentado una enfermedad mental.<\/li>\n<li>27% de las personas que asisten el s\u00e1bado a la iglesia, est\u00e1n lidiando con enfermedades mentales, ya sean ellos mismos o sus familiares <a href=\"https:\/\/www.sciencedaily.com\/releases\/2011\/06\/110622115307.htm\">(Rogers, Stanford, Garland. Mental Health, Religion &amp; Culture, 2011)<\/a>.<\/li>\n<li>El 22% de los pastores se muestran reacios a involucrarse con aquellos que tienen enfermedades mentales agudas, debido a que en experiencias anteriores les hicieron perder tiempo y recursos.<\/li>\n<li>23% de los pastores indican que ellos han estado luchando personalmente con alguna forma de enfermedad mental.<\/li>\n<li>49% de los pastores raramente hablan en sus sermones de las enfermedades mentales.<\/li>\n<li>El 90% de los pastores, 74% de los individuos con enfermedades mentales agudas, y el 85% de los miembros de su familia, est\u00e1n de acuerdo en que las iglesias locales tienen la responsabilidad de proporcionar recursos y apoyo a las personas con enfermedades mentales y a sus familias. <a href=\"https:\/\/lifewayresearch.com\/2014\/09\/22\/mental-illness-remains-taboo-topic-for-many-pastors\/\">(LifeWay Research, 2014).<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p>Estas estad\u00edsticas reflejan un estigma que existe en nuestra iglesia; podemos hablar sin ning\u00fan problema de las enfermedades cardiovasculares, respiratorias, del c\u00e1ncer y hepatitis, pero cuando vienen las enfermedades que tienen que ver con el cerebro, hacemos silencio por el tab\u00fa que existe alrededor de este tema.<\/p>\n<p>Recientemente habl\u00e9 con un amigo de una conferencia, y me contaba que en un momento de su vida, experiment\u00f3 un trauma muy agudo que lo llev\u00f3 a padecer un desorden de estr\u00e9s postraum\u00e1tico (Post Traumatic Stress Disorder). Fue a buscar ayuda profesional, y lo diagnosticaron con PTSD. Con lagrimas en sus ojos, me dijo no pod\u00eda continuar con su tratamiento, porque los administradores de mi organizaci\u00f3n y sus compa\u00f1eros de trabajo se iban a enterar del diagn\u00f3stico. El no quer\u00eda que su imagen se viera afectada, y decidi\u00f3 sufrir en silencio.<\/p>\n<p>Un hermano de la iglesia vino a m\u00ed, y me dijo: \u201cquiero divorciarme de mi esposa porque tiene una enfermedad mental y, para la vida que he llevado con ella, creo que tengo derecho de divorciarme y volverme a casar\u201d.<\/p>\n<p>\u201cSi tu esposa hubiera tenido c\u00e1ncer, en vez de una enfermedad en el cerebro, \u00bfte hubieras divorciado de ella?\u201d Le pregunte, y \u00e9l me dijo que no; que las enfermedades mentales son diferentes, y que no hay quien soporte a una persona con este tipo de condici\u00f3n mental.Como cristianos, estamos llamados a aceptar a las personas marginadas o estigmatizadas, pero muchos encuentran esto dif\u00edcil de llevar a cabo, especialmente cuando tiene que ver con personas que tienen enfermedades mentales.<\/p>\n<p>Muchas personas con problemas emocionales, sufren discriminaci\u00f3n en nuestras iglesias porque, como pastores y l\u00edderes, no estamos preparados para lidiar con la enfermedad silenciosa. Esa reacci\u00f3n, muchas veces es el<br \/>\nproducto del miedo y la falta de conocimiento al respecto. Dios nos llama a amar a nuestro pr\u00f3jimo como a nosotros mismos (Mt 22, 36-40); ese pr\u00f3jimo puede ser un hermano de la iglesia que se sienta a nuestro lado, y que sufre disimuladamente su enfermedad silenciosa.<\/p>\n<p>Te pregunto, \u00bfte has sentido marginado o discriminado en alg\u00fan momento por alg\u00fan trastorno mental que has experimentado? Te invito a compartir tu experiencia conmigo: escr\u00edbela en la secci\u00f3n de comentarios de este blog, y ay\u00fadame a eliminar el estigma que existe sobre las enfermedades mentales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Unos a\u00f1os atr\u00e1s, cuando regresaba de Tennessee del viaje de graduaci\u00f3n de mi hija Jasmin, el carro de Samuel, mi hijo menor, ven\u00eda con un ruido en uno de los neum\u00e1ticos. 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